martes, 7 de junio de 2011

LA LAGUNA AZUL Tesoro de Jamaica para el mundo


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Modestamente era llamado el Hoyo Azul por  los habitantes de los alrededores pero, a partir de los años 80 cuando la fama de su belleza se multiplica mundialmente gracias a Hollywood y su mercadeo, toma este nombre con la cual hoy se conoce. El azul es fresco, tranquilizante,  asociado a la parte más intelectual de la mente; a su vez, nos hace sentir relajados y protegidos…. Así que no en vano puede considerarse privilegiado un lugar en el mundo donde, a lo largo del día, se puede presenciar un espectáculo natural en el que múltiples gamas de este color se combinen, aparte de estar enmarcado  en exuberante follaje de tonalidades verdes  que también invitan a la armonía y al crecimiento…


No es de extrañar, entonces, que un escritor decidiera aprovechar este oasis de tranquilidad para la producción de un libro, como le pasó en su momento al norteamericano  Robin Moore  (1925 – 2008),  quien dio a luz una de sus mejores obras, The Fench Connection,  que al ser llevada al cine se llevó cinco premios  Oscar.
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Tampoco es fortuito que Hollywood haya desarrollado allí parte de la historia del libro La Laguna Azul (1908) de Henry de Vere Stacpoole, recreando la romántica historia de dos primos que, por culpa de un incendio de un velero, llegan a quedarse  aislados en una hermosa isla tropical, y que, sin las restricciones marcadas por la sociedad, los sentimientos surgen y llegan a formar hasta una familia producto de su amor.
Sin duda, la afamada Laguna Azul de Port Antonio  tiene una carta de presentación que  la convierte en uno de los sitios más atractivos a conocer, no solamente de la isla de Jamaica sino del Caribe y el mundo. Modestamente era llamado el Hoyo Azul por  los habitantes de los alrededores pero,     a partir de los años 80 cuando la fama de su belleza se multiplica mundialmente gracias a Hollywood y su mercadeo, toma este nombre con la cual hoy se le reconoce.
Comencemos a nadar entonces por este paraíso para que  no quede duda de organizar una escapada a Jamaica   que incluya la visita a este hermoso lugar.

La Laguna  Azul y su esplendor
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De por sí, la población de Port Antonio cuenta con las mejores playas de Jamaica;  por ello, el jet  set hollywoodiense  y  gente rica ha construido elegantes villas para alejarse del mundanal ruido, disfrutando de serenidad pero, a la vez, poniéndole un toque de sofisticación.  También hay que recordar que, en su momento,  la exportación de bananas hizo que fuera un puerto muy reconocido internacionalmente, por lo cual todavía puede disfrutarse en su arquitectura de reminiscencias de un brillante pasado económico con elegantes edificios antiguos.
Aunque no deja de ser hoy la Ciudad Banana por la exportación tanto de esta fruta como de coco –es el tercer puerto en importancia de Jamaica-, su bendita geografía  caracterizada por playas, calas, arroyos y cascadas han hecho que la actividad turística  vaya tomando cada vez más protagonismo en la economía del lugar. Y sin duda, cuando se disponga de un aeropuerto internacional que le sirva directamente, esta industria subirá, puesto que, a pesar de estar a cien kilómetros de Kingston, la única carretera de montaña  para llegar a ella ha contenido el progreso turístico.
La Laguna Azul se ubica a veinte minutos de la parte oriental de Port Antonio, abriéndose al mar en forma de un estrecho embudo. Se constituye como laguna totalmente natural,  producto de la depresión muy inclinada de terrenos calizos, alimentada por manantiales naturales sumergidos en 56 metros de profundidad, aproximadamente; esta condición es la que logra esa gama de azul en su superficie que se  contempla a lo largo de un día soleado. Y estos mismos manantiales subterráneos hacen que la frondosa vegetación de los alrededores siempre esté verde.
Antes de las correspondientes investigaciones, se pensaba que la laguna no tenía fondo; inclusive, el propio Jacques Cousteau realizó una expedición de buceo en la cual contabilizó 52 metros de profundidad. Hoy las cifras se elevan a los 60 metros.  De todas formas, era lógico pensar que esta coyuntura era propicia para el desarrollo de fábulas que contaban historias sobre  monstruos que se mantenían en las profundidades y acechaban a  propios y extraños, para así mitificar aun más a este paraíso natural.

La Laguna Azul y su turismo
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En la actualidad, para disfrutar de la Laguna Azul o bien se compran excursiones o bien se  llega en carro  (alquilado o con servicio de taxi); en este segundo caso se debe estacionar en las instalaciones del antiguo restaurante cerrado temporalmente. En ella se puede hacer buceo,  kayak, rafting, una excursión especial por la parte norte conduce a Monkey Island o, simplemente,  nadar en sus aguas que combinan las corrientes tibias del  Mar  Caribe con chorros de agua fría de las corrientes subterráneas.
En cuanto a la gama hotelera en los alrededores del lugar, para quienes buscan arte  y  lujo la mejor respuesta es Jamaica Palace Hotel, ubicado a tres kilómetros de la laguna   En un radio de cuatro kilómetros están las opciones de Mocking Bird Hill, un escape romántico con estilo chic  y ecológico que ofrece diez habitaciones  y GEEJAM Hotel, otro escape de lujo  que se convierte en un portal de la auténtica cultura local . Por su parte, San San Tropez Villa Hotel & Fine Dining   se constituye como una villa emplazada entre  selva tropical  y costa, que ofrece seis suites y una deliciosa cocina italiana por influencia de su dueño. En la misma zona se encuentra Bonnie Amie Port Antonio Villas & Guesthouse, una de las propiedades más recientes en las cuales también destacan el lujo, los detalles y la atención personalizada, con la ventaja de estar en las propias aguas de San San.
 A diez kilómetros de la Laguna Azul se ubica el resort Great Huts,  no solamente reconocido como la mejor opción de alojamiento y desayuno en Port Antonio, sino  que es una alternativa única por toda la influencia  afro-caribeña   que se respira en sus instalaciones dentro de un marco geográfico no menos espectacular.  Finalmente, no menos alucinante es  Nautilus Villa, con una arquitectura particular y un emplazamiento frente al mar que muy bien se explota  en todas las áreas de la propiedad.
De tesoro desconocido a escondite del jet set, posteriormente a epicentro de Hollywood y, por último, selecto atractivo turístico de fama internacional: la Laguna Azul es, sin duda alguna,  uno de esos hermosos  parajes que hay que visitar, aunque sea, una vez en la vida. Eso sí: uniendo esfuerzos entre gobierno, hostelería y turistas  para conservarlo, puesto que enfrenta amenazas producto de la  mano del hombre.


Agencias/SimaCaribe 07 jun 2011